Por: Shanny Robles P.
Como todos los años, el 25 de noviembre, numerosas organizaciones públicas y privadas en todo el mundo, organizaron campañas en el marco del “Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer”. Una fecha que sería importante llevar a la práctica los los 365 días del año en beneficio de una sociedad más justa y progresista.
El presidente Ollanta Humala Tasso, participó en la ceremonia de conmemoración con el fin de promover la responsabilidad institucional y la vigilancia ciudadana de la población frente a hechos de violencia contra la mujer. Así como el compromiso del Gobierno Central en su lucha por erradicarla. Sin embargo, hay otros tipos de violencia que viven y conviven con nosotras diariamente de forma tan natural que ya nos acostumbramos a verlas sin la importancia que se merece:
- La discriminación en los medios de comunicación también es violencia, fortalecida por la“publicidad”. No es difícil encontrar desigualdad de géneros en el que la mujer, es considerada como un objeto o propiedad del varón. Las marcas de cerveza, electrodomésticos, detergentes y afines muestran personas con características específicas y repetitivas, lanzando mensajes subliminales como: “La mujer es para la cocina” “La mujer es el complemento de la cerveza” “La mujer solo sabe lavar”. Desde mi punto de vista, los índices de “Feminicidio” se incrementan debido a la desigualdad de género y pérdida de valoración hacia la mujer como miembro estratégico de una sociedad moderna.
- El acoso ciudadano: Las típicas silbaditas y frases irrespetuosas es otra forma de violencia. ¿Qué mujer no ha sido vítima de un transeunte mañosón?. Esto es tan común en mujeres de distitas edades y razas que lo único que hacen es aprender a tolerar y callar.
- La desigualdad en la familia, es otro factor que merece ser tomado encuenta. La mayoría de los Padre todavía siguen esperando más logros profesionales de los hijos que de las hijas. pensando que "ellos" son menos propensos a la "Metida de pata". Incluso, no permiten que los hijos ayuden en las tareas del hogar porque consideran que eso es para las hijas.
- El irrespeto en el trabajo, un tema de siempre. Llegó la carne nueva ¿Quién se apunta?, es la típica frase que simula al cazador y la presa en el que las damas dejan de ser vistas como TALENTOSAS COMPAÑERAS DE TRABAJO para convertirse en su distracción anti- estrés, su meta diaria de conquita, descuidando incluso las labores diarias y debilitando el rendimiento de la empresa para la que trabajan.
- Agresores al volante, "Tenía que ser mujer". Está demostrado que el mayo índice de accidentes de tránsito reportados sólo en Lima, es por conductores ebrios, rápidos y furiosos ó somnolientos todos ellos VARONES. Sin embargo, cuando están en las calles arremeten contra la mujer calificándola de torpe al volante, ¿curioso no? .
POSIBLES SOLUCIONES:
- Los genios de la creatividad publicitaria pueden demostrar de forma efectiva que sus estudios no fueron en vano y usar otros elementos de SEDUCCIÓN PUBLICITARIA que no necesite denigrar a la mujer para incrementar las ventas de sus clientes.
- Las autoridades involucradas, deberían estudiar la idea de crear una normativa contra el ACOSO CIUDADANO que en consecuencia sería una acertad forma de INCULCAR VALORES en los ciudadanos en beneficio de UNA SOCIEDAD MAS JUSTA.
- Los padres son el núcleo de una sociedad y la igualdad que apliquen en sus propios hogares se verá reflejado en todo un País. Los hijos tienen las mismas responsabilidades que las hijas, hacerlos lavar los servicios después de almorzar no los harpa menos hombres, por el contrario inculcarán en ellos sentimientos y valores que los harán mejores padres y esposos.
- Si bien escierto que las empresas vienen regulando casos de acoso en el trabajo, también es importante organizar algunas charlas que refuercen esta iniciativa como una actividad inclusiva que demuestre que "ellos y ellas" merecen el mismo trato y respeto.
- Finalmente, la solución está en nuestra manos: Mujer no calles, no permitas que te incomoden, acosen, menosprecien, aminoren.
No soy feminista, soy humana y considero que HOMBRES Y MUJERES merecen la misma calidad de vida, respeto, valoración y oportunidades de desarrollarse en este mundo. El día en que los hombres dejen de ver y tratar a la a mujer como un objeto de distracción, satisfacción o simple complemento y la mujer deje de sentirse víctima para salir al frente con todas las valiosas herramientas que posee de forma natural y que ignora poseer, el mundo será mejor"